jueves

RON

Acabo de estar en mi pueblo y sus gentes, sus hábitos y su lenguaje vuelven a mi como una brisa fresca y lejana. Cuánto tenemos que aprender los cosmopolitas de los mayores que habitan esos pueblos.

Pienso que no es el campo, los alimentos o el aire limpio lo que les hace diferentes; sino el aislamiento y la necesidad lo que les ha dotado de esa fina inteligencia, cercana a la picardía que les hace encontrar soluciones insospechadas al menor de los problemas.

Todo eso se perderá, también, con las nuevas generaciones.

Para esos jóvenes, un cacique nos es mas que otra marca de ron.

domingo

LA MEJOR DEFINICIÓN DEL CASTRISMO QUE HE LEIDO NUNCA

El castrismo fue como esas pelis que empiezan con un tiroteo y crees que va a ser de acción, pero en el minuto dos dejan inválido al protagonista y resulta que la peli va de él en casa hablando con su mujer sobre lo importante que es ser optimista. Que cuando acaba la peli, alguien dice: “Vaya puta mierda” y otro le responde: “¿Y sabes lo peor? Que empezó de puta madre”.

sábado

PETROLEO

Se anuncia para dentro de un mes una cumbre en Madrid sobre el petróleo.

Sin entrar en disquisiciones e implicaciones económicas y sociales, sólo voy a plantear una pregunta:

Después de un siglo de avances científicos y tecnológicos que nos han llevado a curar enfermedades hasta entonces incurables y a pisar la Luna ¿Tiene alguna explicación que la energía de base siga siendo la misma que en la época de Alfonso XIII y que los coches todavía sean de la estirpe de Henry Ford?

jueves

CUENTO POPULAR INDÚ

“Un rey sueña que un día caerá una lluvia que contaminará todas las fuentes y enloquecerá a la gente. Asustado porque nadie creerá en su sueño, hace acopio de agua pura para mantenerse cuerdo. Su pesadilla se cumple y de un día para otro se encuentra rodeado por desequilibrados. Las costumbres y las relaciones se han trastocado, construyendo otra normalidad. El único loco, ante los ojos de la multitud, es él. El remedio que hallará para superar el dolor, el temor y el aislamiento consistirá en beber el agua de la locura y pasarse resignadamente al otro bando.”

lunes

COTILLAS

Conozco a personas que son muy cotillas. Conocen y hablan de los hábitos de los demás con todo lujo de detalles. Y hacen juicios de valor sobre esas costumbres.

Esas mismas personas ocultan al máximo cómo son y qué cosas hacen para evitar habladurías y comentarios de los demás. Envuelven sus vidas en un halo de misterio.

Evitan a toda costa que los demás hagan con ellas lo que ellas hacen con los demás.

Y encima les va de lujo, oiga.

jueves

UMBERTO ECO - EL PÉNDULO DE FOUCAULT

“(...) Veamos, Mateo, Lucas, Marcos y Juan son una banda de juerguistas que se reúnen en alguna parte y deciden hacer una apuesta, se inventan un personaje, se ponen de acuerdo acerca de unos pocos hechos esenciales y el resto que se lo monte cada uno, después se verá quien lo ha hecho mejor. Mas tarde los cuatro relatos caen en manos de los amigos, que comienzan a pontificar, Mateo es bastante realista, pero insiste bastante en esa historia el Mesías, Marcos no está mal, pero es un poco caótico, Lucas es elegante, eso no puede negarse, Juan se pasa con la filosofía... pero bueno, los libros gustan, pasan de mano en mano, y, cuando los cuatro se dan cuenta de lo que está sucediendo, ya es demasiado tarde, Pablo ya ha encontrado a Jesús en el camino de Damasco, Plinio inicia su investigación por orden del preocupado emperador, una legión de apócrifos fingen que también ellos están en el ajo (...) A Pedro se le sube el triunfo a la cabeza, se toma en serio, Juan amenaza con decir la verdad, Pedro y Pablo le hacen apresar, le encadenan en la isla de Potmos, y el pobrecito empieza a desbarrar, ve a las langostas a la cabeza de la cama, que se callen esas trompetas, de donde sale toda esa sangre... Y los otros van diciendo que bebe, la arteriosclerosis, ya se sabe... ¿Y si realmente hubiera sido así?

-Fué así. A ver si lee Feuerbach en lugar de esos libracos”

martes

EL ESFUERZO EN EL TRABAJO

El ejemplo de mi padre, trabajador incansable, es el que llevamos como enseña mis hermanos y yo. Compartimos su filosofía y, cuando viene una mala racha, nos comprendemos y apoyamos, pues sabemos lo pasado de moda que está el espíritu del esfuerzo y el compromiso en el trabajo.

Nuestro padre trabajó como un condenado hasta el día de su muerte, seguro de que su tesón haría consolidar económicamente a una familia pobre. Estaba convencido que el esfuerzo en el trabajo traía recompensa. ¿Qué panorama tenemos hoy? Salarios por debajo de la capacidad y la responsabilidad, temor al despido, estrés. Parece que la cosa está clara: Aquellos beneficios de trabajar duro que en tiempos de mi padre existían parece que han desaparecido. Ante esta situación, lo más adecuado sería poner "el piloto automático": hacer lo que te manden, pensar lo menos posible y procurar pasar desapercibido.

El trabajo ya no lo es todo en la vida, afortunadamente. Sin embargo fácilmente se confunde el disfrutar del ocio y la familia con el considerar el trabajo como un mal del cual no podemos sacar ningún provecho salvo el económico. Nos convertimos en trabajadores cabreados.

Personalmente creo que la culpa de esta situación no es del trabajador, sino de la propia empresa que, con tal de que el trabajo salga adelante, no le importa que el grueso de los empleados estén desmotivados y enfadados, mientras se estén calladitos y no protesten, o se acaben marchando por voluntad propia.

Ahora, más que nunca, el esfuerzo y el afán de superación deberían ser los aspectos más valorados en un trabajador.

sábado

EL ARMA DEL CRIMEN

El arma del crimen fue una de las pesas del reloj de pared. El tiempo, en este caso, sí fué inexorable.

El autor del homicidio fue un vendedor a domicilio de enciclopedias de esas para las cuales todavía existe un país llamado Abisinia.

No hay móvil, sólo un Motorola olvidado sobre el sofá con funda de ganchillo bajo el reloj de pared.

EL PODER IDIOTIZA

Leed este (click) interesante artículo de prensa.

Se trata de algo que ya intuíamos y que ahora corrobora la ciencia. Otro tema es cuando los elegimos idiotizados ya de fábrica, pero el artículo no va de eso.

Ya sabemos que muchos gobernantes están locos, pero el verdadero peligro de su locura es que ellos no son conscientes de la misma y nosotros -a los que gobiernan y mandan- tendemos en muchas ocasiones a tratarlos como si fuesen sumamente listos, prudentes y razonadores, que es lo que ellos creen ser, pero no son. De la idolatría, de la subjetividad a la hora de valorarlos, en definitiva, del peloteo somos nosotros culpables, no el sillón maldito que los enloquece.

Esto me recuerda a algo que leí no sé donde: "Los políticos son como los pañales: hay que cambiarlos con frecuencia. Y por la misma razón."

miércoles

RAYUELA

Me pregunta una de mis sobrinas sobre cuál es el mejor libro que he leido.

Es difícil para alguien como yo, con una formación científica y no humanística, analizar profundamente las aportaciones literarias de este o aquel libro o novela, sin embargo, creo que ningún lector puede ser bautizado como tal sin haberse adentrado, navegado (y, a veces, perdido) en las páginas de Rayuela, de Julio Cortázar.


En primer lugar, la elección ha sido difícil, ya que el tiempo empleado en lecturas tan atrayentes como las grandes obras de Gutierrez Rios, Mahan o Burriel (libros universitarios de qúímica) impiden otras lecturas que haga mas objetiva la elección. Sin embargo creo que el que esto escribe atesora la suficiente sabiduría lectora como para decantarse por tan insigne novela. Este título se puede leer de cientos de maneras diferentes, de las cuales el autor nos sugiere dos de ellas en un Tablero de Dirección que se encuentra en la primera página (al mas puro estilo de "elije tu propia aventura"), pero ésto es anecdótico. Mi sugerencia al nuevo lector es que abra el libro por cualquier página y lea. Es el placer de leer por leer, sólo eso hace que las hojas se sucedan. Si hasta ahora no ha habido suficientes razones para que usted lea este libro (que es el único fín que persigue este humilde aprendiz de crítico) intentaré metérselo con cucharaditas:

En la primera cucharada (mira, aquí viene un avión) diré que el libro se divide en dos partes: la primera, la estancia de Horacio Oliveira en París donde éste convive con La Maga, y entre una críptica historia de amor y desamor suceden escenas donde la espléndida pluma de Cortazar hace real lo irreal. En la segunda parte Horacio vuelve a Argentina donde reencuentra a viejos conocidos y vuelve a vivir el pasado con sus viejos fantasmas hasta enloquecer.

En la segunda cucharada (ésta por la abuelita), diré que Rayela es un muestrario de técnicas literarias novedosas, Sin ir mas lejos, la novela comienza con una pregunta “¿Encontraría a la Maga?” Lo que nos hace pensar la cantidad de cosas que desconocemos de la novela y que nos induce a seguir leyendo. La novela entera es experimentación con las palabras, las frases, lo que se dice y lo que no se dice.
La última cucharada (Hay que rebañar el yogurt) la da la categoría de obra maestra de la novela y, claro, da categoría al que la lee.

Una vez que leas Rayuela, será un iniciado. Luego, si tienes cojones, métete con el Ulisses de James Joyce; luego vienes y me lo cuentas.

miércoles

SEMANA SANTA

“ Clamé al cielo y no me oyó;
Y, pues sus puertas me cierra,
De mis actos en la tierra
Responda el cielo, no yo”


Don Juan, Zorrilla

_-.: :.-_

Una vez le preguntaron a Bertrand Russell, un filósofo que expresaba su dificultad sobre si llamarse a sí mismo ateo o agnóstico:

¿Y si, después de morir, despertase ante la Presencia Definitiva, absoluta y resolutoria que siempre negó? Entonces ¿qué?.

A lo que Russell contestó:

Entonces diría: Señor, no nos distes suficientes pruebas.

_-.: :.-_

Dice José Antonio Marina, otro filósofo:

"La religión ha tenido tradicionalmente tres funciones: explicar la realidad, ayudar a soportar emocionalmente las experiencias trágicas y sin sentido y proporcionar normas de conducta. La primera la ocupado la ciencia y la última la ética. Queda sólo la ayuda emocional."

domingo

LA MUERTE DE LA MEMORIA VIVA

Tras la lectura de este artículo (click), he pensado sobre la pérdida que supone para la humanidad la muerte de personas que vivieron en carne propia los sucesos trascendentes que habrían, posteriormente, de llenar las páginas de los libros de Historia.

Los relatos personales de acontecimentos que han pasado a la historia no son Historia en sí; sino que pertenecen al género de la Memoria. Aparentemente más floja que la ciencia histórica, la recostrucción de los hechos a través de la memoria de los individuos (carente del rigor documental y contaminados por los propios pensamientos, la exageración o interpretaciones posteriores)aporta, sin embargo, el olor de la aventura pasada; la sensación de la experiencia personal, el espíritu del momento vivido.

Los libros de historia jamás podrán describir la esencia del dolor o la satisfacción de los instantes felices que se han vivido. Nunca podrán transmitir todo ésto en su real magnitud a través de frases escritas, por muy descriptiva que sea la pluma de quien las pinta.

Al llegar a casa, me he puesto a escuchar las cintas de casette que tengo grabadas de mi padre o mis tios, contando sus recuerdos y batallitas de infancia y juventud.

A estudiar Historia de España.

martes

ALGO ASÍ COMO UN ANÁLISIS DE LAS ELECCIONES

Pasadas las elecciones con el resultado que todos conocemos, viene una época de pactos, negociaciones, cesiones y concesiones hasta la investidura mas que previsible de Zapatero. Es posible que se atreva a gobernar en minoría, cosa que me agradaría. Habrá que ver.

El resultado, desde mi punto de vista, tiene una clara explicación: En la sociedad ha calado la idea de que la diferencia entre derecha e izquierda ya no radica tanto en lo político (tan similares en tantas cosas), sino en lo que se ha venido a llamar talante; que no es sino una actitud vital, un aire de cultura, de la forma de encarar el progreso, la novedad, frente a las mechas de la derecha española.

Ante esta sitación, la derecha española tiene dos caminos:

1. Mezclar las ideas conservadoras con otras progresistas sobre el aborto o la homosexualidad, por ejemplo. Lo que se ha venido a llamar "ser progre y de derechas" (Gallardón).

2. Continuar con el rearme moral mas rancio y escorarse hacia la extrema derecha, intentando convencer a la población de que creen en la democracia, que el poder se debe conquistar y ejercer a través de las urnas y que nadie está por encima de la ley (Aguirre).

Como va a torerar Rajoy el morlaco será divertido de ver. Se espera que hoy presente la dimisión. La cara que tenía así lo señala; aunque me da la sensación que el sillón le tira demasiado. Lo veremos.

lunes

CAMPAÑA ELECTORAL

Estamos de lleno en campaña electoral y yo, como cada vez que hay elecciones, me lo paso pipa viendo los partidos "chorras" que se presentan a las elecciones.

Los hay de dos tipos:

1. Los que tienen claras sus nulas posibilidades de optar a un escaño. Por ejemplo el Partido Salvemos Telemadrid (que no me estrañaría que retiraran la candidatura antes del domingo), los Carlistas o mis favoritos: ¡Acción Yuntar! (¡AY!) que no se ocultan lo más mínimo: ‘Nuestro lema es claro: vótanos sin ningún problema, no existe la más mínima posibilidad de que salgamos elegidos’




2. Los que son tan flipados que creen en su propio discurso: Falangistas, Nacionalistas Castellanos o esos partidos que huelen a secta (Humanistas, El partido de la ley natural...)







Por lo demás, nada nuevo bajo el sol: Los sondeos volverán a equivocarse en varios puntos porcentuales. Cuándo se darán cuenta de que no van a acertar por tres razones básicas: depende de la proyección que hagan de los indecisos, de la corrección que hagan de los sesgos de la investigación y que el resultado final siempre va a depender del índice de participación que haya. Eso desde el punto de vista estadístico y sin contar la "ocultación del voto" por parte de una determinada parte de la sociedad.

Si es que no aprenden...

FONDO DE REPTILES

A pocas semanas de las elecciones, os voy a escribir sobre algo que existe desde hace cien años: el fondo de reptiles.

Así se le llama a la partida que los presupuestos de los partidos políticos reservan para conseguir que periodistas, artistas u otros medios giren en torno a los intereses del partido que les paga.

Se dice que fué Otto von Bismarck, creador del II Reich (el III sería el de Hitler) el que inventó el nombre y que desde tiempos de Mussolini se viene utilizando. El honor de introducirlo en España se debe a Juan March, allá en los años 30.

El control de los medios de comunicación se ha convertido en un instrumento fundamental del poder. La pretendida independencia u objetividad de los medios es cada vez más dudosa. Va desde lo sutil, no invitando a voces críticas; hasta lo obsceno, pidiendo votos.

La íntima alianza entre periódicos, radios o televisiones y los partidos es, ahora más que nunca, demasiado descarada y demuestra que es prácticamente inexistente lo que antaño se llamaba prensa libre.

viernes

NO TE DIRÉ A QUIEN VOY A VOTAR

Aunque me identifique mas o menos con algún partido, no me vereis apoyar públicamente a ninguno (aunque sí votaré). Esto es así porque tenemos un sistema electoral con el cual no estoy de acuerdo en absoluto. Un modelo comunitario de participación directa, donde la ciudadanía participe directamente en la gestión de lo público sería, desde mi punto de vista, lo adecuado.

La democracia que tenemos ahora mismo (de listas cerradas y elecciones cada cuatro años) es un sistema en el cual los ciudadanos entregamos nuestra parte de soberanía a cambio de una papeleta; la cual, la mayoría de las veces, carece de valor por nuestro sistema electoral. Después, tenemos que esperar cuatro años para echar a esos gestores electos que nos han salido ranas, inútiles, corruptos o símplemente tontos.

Por otra parte, detesto a la clase política. A toda. Durante la dictadura, cuando la militancia en los partidos estaba prohibida, ser de un partido tenía visos de ser algo heróico y ejemplar. Con el transcurrir de la democracia, la política se ha convertido en una carrera profesional. Ahora tenemos ministros que no han hecho otra cosa en su vida profesional sino militar en un partido y escalar posiciones en unas listas.

De ellos, los peores son los nacionalistas, que por intereses personales y políticos no dudan en instigar demagógicamente la memoria colectiva mas turbia de todos nosotros, alentando odios.

Tampoco los líderes sindicales son lo que eran y los que un día fueron héroes civiles (Redondo, Camacho, Sartorius...) aparecen ya en los libros de historia. Ser dirigente sindical ahora supone un puesto de trabajo fijo, poco curro, bien remunerado y sin responsabilidades. El sindicalismo es algo pasado de moda.

En conclusión: es necesario una nueva legislación electoral, que exista un verdadero control efectivo del poder y una verdadera apertura al pluralismo de las ideas; en definitiva, un cambio en las costumbres de la política, para que el que escribe se moje políticamente.

martes

EL SUICIDIO DE UN ESTUDIANTE

Escrito en 1997 y recordado hace pocas fechas por un suceso parecido:

Hace unos meses murió un estudiante. Un estudiante anónimo que decidió quitarse la vida poniéndose delante de un tren en la estación de ciudad universitaria. Para muchos de los que estábamos en ese momento en el andén fue el primer encuentro directo con la muerte. Esa figura que algunos pintan con guadaña y que constantemente merodea sin darnos cuenta, ese día y en aquel momento tenía una cita, nunca sabremos con cuanta antelación.

La muerte es enigmática y terrible; implica negación, final, oscuridad, ausencia y límite; violencia y a la vez paz; tránsito y a la vez descanso.

Quizá nuestro problema con la muerte radique en el significado que le hemos dado, lleno de tabúes y supersticiones. Estamos rodeados de fantasmas, zombies, ánimas y mensajes del mas allá que enriquecen a los de mas acá. Probablemente cuando los hombres se inventaron a Dios, la muerte estaba presente en el parto.

La muerte es lo mas seguro en la vida y por eso tendemos a una negación del tema y quizá de ahí provenga el difícil manejo de las pérdidas en general. Hay personas que a los 30 años jamás han visto a una persona muerta o nunca han asistido a una ceremonia de entierro. La muerte hay que mirarla cara a cara, decía Lorca. Aún no hemos aprendido a convivir con ella.

jueves

EL VIEJO HARTMANN

El viejo Hartmann dió su última chupada al cigarrillo -por supuesto, sin boquilla- y chasqueó sus labios de esa forma tan peculiar que sólo se da en el norte de Alabama. Cuando vió salir de la casa de la señora Sally al viejo negro Ronnie "seis dedos" Brown comprendió que algo había pasado.

La señora Sally era una viuda que ya rondaba los 70 años y sus únicas aficiones eran la de dar de comer a sus 7 gatos y la de tomar café con miss Clarens, la maestra.

El viejo Hartmann se aproximó a la valla de la casa de la viuda mientras se preguntaba qué podía haber estado haciendo allí dentro "seis dedos" Brown. "Seis dedos" era conocido en todo el estado por su habilidad tanto para tocar su guitarra de ocho cuerdas como para mancillar a ancianas con gatitos. Pero eso fué hace mucho tiempo.

Dentro de Hartmann una sensación extraña recorrió todo su espinazo cuando vió asomar por la puerta de la casa que da directamente al jardincito de la entrada a una sonriente señora Sally.

- Buenos Dias, Nicolas -pues ese era el nombre del viejo- Hace un espléndido día hoy ¿Verdad?

La señora Sally conocía a Nicolas Hartmann desde la infancia y le trataba con una cordialidad que siempre le había parecido odiosa a nuestro viejo.

El viejo Hartmann prendió un nuevo cigarrillo -sin boquilla, por supuesto-, tomó la pequeña azada que usaba en el pequeño huerto que daba al camino de Green Swallow y, calladamente, se aproximó hasta la señora Sally y le asestó un zoletazo que vino a dar con los huesos y la vida de la señora Sally en el suelo del jardín de la entrada.

SOBRE LA EUTANASIA

Como habreis podido oir y ver en los medios, un juez ha determinado que el equipo médico de urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés no cometió ningún hecho penalmente punible. Como quiera que en nuestro sistema judicial rige el principio acusatorio, es decir, que es el acusador el que ha de probar la culpabilidad del acusado; si el juez dice que no hay nada, pues amén.


No es de este caso en concreto de lo que os quiero hablar, sino de los elementos participantes en este tipo de asuntos:


1. Los médicos.


Son una especie a la que detesto especialmente. Me repugna su endiosamiento (si, generalizo, pero es algo que se repite en la decena larga de los doctores que conozco personalmente).
Hay una frase que describe sus aires: Yo salvo vidas. Esa frase les confiere (o eso pretenden) un halo de seres superiores que muchas veces consiguen, visto el respeto reverencial que las clases más humildes y/o incultas les tienen. Sin embargo, a tenor de como se aferran a los protocolos y al corporativismo por si algo sale mal, les cuadra más el apelativo de "mecánicos de cuerpos", expresión que les da su verdadera dimensión.
Dada esa propensión a ejercer de dioses salvando vidas, nada me impide pensar que algunos se hayan podido otorgar la potestad de quitarlas cuando según su sagrado criterio el paciente ya haya sufrido bastante. ¿Quién les va a llevar la contraria cuando les dicen a la familia que hay un modo de acabar con ésto?
Si es que lo dicen, claro.


2. Los familiares.


Me inclino a pensar que la buena voluntad es lo que mueve a los familiares del enfermo a dar su consentimiento, cuando no solicitar, que su padre, tío o abuelo tenga una buena muerte.
No obstante no me puedo callar lo actual que resulta decir la lata que dan los ancianos o lo incómodo que son los hospitales...


3. El muerto.


El que pierde. Qué menos que preguntarle ¿no?
La opción de cada uno es libre y siempre respetaré el modo en que cada cual encare su muerte, pero creo que nadie muere dignamente, ya que la muerte es intrínsecamente indigna.
Que se le pregunte, y sino se puede, que muera cuando le toque. ¿Para qué sedar a alguien en coma?


Por cierto (por si nadie me lo pregunta):


No creo que haya nada tras la muerte, por lo que me aferraré a la vida hasta el último aliento y, si fuera necesario, prolonguenme la vida artificialmente. Que ningún médico con infulas de Demiurgo decida que para lo que me queda, no merece la pena que siga así. Si quien me quiere se cansa de visitarme a diario, que no venga al hospital o a la residencia mas que a ponerle pilas al Ipod cargado de música que quiero oir aunque me encuentre en coma.
¿Es mucho pedir?