Se puede decir que el deporte de élite en España vive su mejor momento y está en un primerísimo nivel internacional. Me paro a pensar un poco y estos deportistas que hoy destacan en el mundo en sus respectivas disciplinas eran esos niños que vieron las Olimpiadas del 92 y quisieron ser deportistas y gracias al empuje que las instituciones dieron al deporte desde ese momento (subvenciones, becas, instalaciones, facilidades...) tuvieron la oportunidad de dedicarse a lo que les gustaba, pudieron mejorar, competir desde edad temprana y convertirse en lo que hoy son.
Si desde este momento, las instituciones públicas y otras entidades que colaboren pusieran todo su esfuerzo en potenciar la educación, la investigación y el desarrollo científico y tecnológico desde la infancia; inculcando una cultura del esfuerzo y superación en el conocimiento; facilitando el estudio al que lo desee con lo mecanismos adecuados ¿Dentro de veinte o treinta años podríamos tener un ramillete de premios Nobel? Apuesto a que sí.
